martes, 23 de octubre de 2012

Escuchando la voz de Dios.

¿Cómo puedes estar segura de que es Dios quien te habla?

Últimamente ha habido algo muy consistente en mi vida, cada día, con cada predicación, con cada persona que está en mi vida: Dios me habla.

¿Pero de qué puede hablarle Dios a una simple mortal?

Bueno, el llamado de Dios a mi vida es muy simple: ve y entrega tu vida a mi servicio.

¿Pero a donde iré?
A África, esto es así...

Desde los 13 años sabía que mi anhelo era viajar por el mundo, conocer lugares, personas, culturas, llenarme de mucho conocimiento, pero hasta ese entonces mi deseo de salir no tenía un propósito. No fue hasta los 16 años cuando Dios puso en mi corazón África.

Desde el momento cuando conocí la historia de los chicos con los que el Instituto Canzion ubicado en Guinea Bissau había estado trabajando sentí en mi corazón gran compasión junto con dolor, al saber de sus vidas, como ellos debía arreglárselas para emprender un viaje de 2 días a pie para poder llegar a la escuela, como muchos de ellos eran golpeados y humillados en sus aldeas con tal de que dejarán de asistir a la escuela, e incluso, como muchos al aceptar a Cristo como su salvador ya no podían volver son sus familias por temor a ser masacrados o muertos.

Fueron muchísimas las historias que marcaron mi corazón, que me hicieron sentir esas ganas de ir y hacer la obra que en su momento alguien más hizo conmigo: presentarme a Dios como mi salvador y con ello ofrecerme vida eterna.

Han pasado años desde aquella primera experiencia, ahora tengo 20 años, pero mi deseo no sólo sigue siendo el mismo, sino que Dios me ha mostrado por medio de personas que han podido ministrar a mi vida cual es verdaderamente mi propósito.

Justo la semana pasada platicando con la hija de un pastor me preguntaba sobre mi llamado, sobre mis anhelos y en un momento de la conversación añadió: tu eres la respuesta a las oraciones de África, ellos han estado orando por ti, y en respuesta Dios te usará en sobremanera para cambiar sus vidas...
Eso sencillamente me impactó...

Dios conoce que mi más grande deseo es servirle completamente sin guardarme nada para mi, y él desde hace tiempo ya me había dado la promesa de que pronto iría a África a cumplir el propósito de mi vida, pero justo hace poco más de dos semanas le dije: Padre háblame sobre mi propósito y fue entonces cuando me dijo: te irás a África en enero.
Obviamente  mi reacción fue: Señor, seguramente esto debe ser una creación de mi mente, y le pedí que me diera una confirmación. Al día siguiente se acerca mi amiga Danissa y me dice: abbie, tengo algo que decirte: Dios me ha dicho que muy pronto te irás a África.

En verdad Dios se está moviendo grandemente, en los últimos días hemos tenido unas series de conferencias y predicas y todas y cada una de ellas hablaban sobre lo mismo: recuerda los sueños que Dios ha puesto en tu corazón, sal del lugar en donde estás y ve al país al que Dios te ha llamado, creele a Dios, y sin importar lo que veas atrévete a caminar que Dios pondrá el suelo.

Yo creo en las promesas de Dios, confío plenamente en que su palabra es verdadera, ahora sólo me queda orar y terminar de prepararme haciendo mi parte.


A aquellos que leen esto, aquellos que están en mi hermosa tierra sonorense, a quienes han sido de apoyo en mi vida y han formado parte de mi proceso, les pido oren por que nada impida, ni yo misma, que el propósito de Dios se cumpla en mi vida.

Estoy grandemenete agradecida por sus oraciones y por todo su apoyo, sé que Dios hará grandes cosas...

martes, 11 de septiembre de 2012

Sumisión y obediencia.

Dentro de tantas cosas que hay por aprender y de tanto conocimiento esperando ser tomado, descubrí que de mis clases favoritas (aclarando que todas me gustan) está "autoridad espiritual".

Uno podría imaginar que por estar en un instituto donde se imparten clases de música, la materia preferida debería de ser la de instrumento, pero más que en una escuela musical, estoy en un instituto de adoradores, donde no sólo se aprende de solfeo o armonía, canto o piano, sino donde también se forja nuestro carácter como hijos e hijas de Dios y a la vez, donde nuestro espíritu crece   y crecemos en sabiduría.

"Se puede corregir la conducta o se puede corregir a la persona"
Con esto inició el tema de hoy.

Toda autoridad es puesta por Dios. y toda autoridad puede ser vista desde dos puntos diferentes:
-Para castigar: toda autoridad tiene poder para castigar, pero esta es la última de sus funciones.

-Para promover. Toda autoridad ha sido puesta para que yo crezca.
Debe entenderse que para que yo pueda crecer y ser promovido debo vivir en sumisión, y esto no es más que entender que mis autoridades tienen una misión en la vida, y mi misión no es más que tomar la misión de ellos como mía.

En el transcurso de la charla con el pastor surgieron muchas preguntas al respecto de como funcionaba esto, y básicamente es así:

Dios dice "Sí tu te dedicases a mi iglesia, a mi casa, a vivir sirviéndome en todo, entonces yo me encargaré de que nada falte en tu casa"

La mejor forma de conocer cual es la misión de mis autoridades es teniendo una relación con ellos, conociéndoles.

Ahora, un punto importante es que al vivir en sumisión debes renunciar a tus sueños, aunque duela. Y quizás puedas preguntare ¿Y en qué momento mis sueños se hacen realidad? ¿En qué momento cumplo con mi llamado?
En el momento en que por obediencia y sumisión tu renuncias a tus sueños, Dios los toma y los guarda sólo por un momento, entonces en el momento adecuado, Dios toma tu sueño y lo hace el sueño de tus autoridades y es justo entonces cuando por sumisión tu cumples con tus sueños.

Entonces, sí quieres que tus sueños se cumplan y estén bajo el total respaldo de Dios renuncia a ellos, bajo la convicción de que por obediencia y sumisión Dios no te defraudará. (:



Han estado pasando cosas que quizás a veces no podamos entender, situaciones que hacen que nos preguntemos ¿Dios, en verdad quieres que este aquí?. Debemos recordar que vivimos bajo un proceso, y todo proceso trae consigo un poco de dolor, pero a su vez el dolor trae madurez, y la madurez trae consigo la paz de que todo resulta siempre conforme al plan de Dios.


La foto del día

Él es Daniel, y en sus palabras: "Todo mundo se ve más bonito leyendo la biblia, alimentándose de la palabra de Dios"


¿Qué puedo hacer para que las misiones de mis autoridades se cumplan?

-Abbie



jueves, 6 de septiembre de 2012

Creyendo...

Había decidido alejarme de las redes sociales, pero quizás esta sea la única forma en que pueda contarles todo lo que Dios esta haciendo en mi vida en esta tierra lejana y aun desconocida llamada Santiago de Querétaro.

Muchas veces me he preguntado como saber sí Dios me ama, sí Dios sigue teniendo cuidado de mi, de mi corazón, de mi economía, de mi carácter, de mis sueños y mis planes, de mis deseos y mis verdaderas necesidades.

El venir a estudiar a Canzion ha sido un reto muy interesante. Dios me ha mostrado que para él no hay nada imposible, que él lo único que busca no son dones, no son virtudes, no son talentos extraordinarios, tan sólo busca un corazón dispuesto a seguirlo sin mirar atrás.

Han pasado apenas tres semanas desde que llegue a este lugar, con gente completamente desconocida para mi, con diferentes costumbres, acentos, maneras de vivir, incluso, diferentes maneras de adorar a Dios, y me preguntaba: ¿Señor, no te habrás equivocado al enviarme acá?, como respuesta recibí un coscorrón y un buen "Yo no escojo a los preparados, preparo a los escogidos". -Pero Dios, yo no puedo, yo no se, es imposible para mi pasar por todo esto, y Dios me respondió: excelente, que bueno que tu no puedas, que no sepas, que sea imposible, porque Yo si puedo, Yo si sé, y para mí nada es imposible.


Sí yo fuera capaz de hacer todo por mi cuenta, ¿para qué necesitaría a Dios?, sin embargo, él en verdad quiere que lo necesitemos en todo, que entendamos que como dice en filipenses 4:13 : "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"


Los dejo con esto en mente: ¿Qué es imposible para Dios?


Dios los bendiga!



[La fotografía es de mis primeros paseos por el centro histórico, valía la pena compartírselas.]


-Abbie